domingo, 25 de abril de 2010

Cuando te ocupas de las cosas del corazón...

“Acogiendo el deseo de nuestro hermano Ricardo Blázquez y de muchos hermanos en el episcopado y fieles, y después de haber consultado a la Congregación para la Causa de los Santos, concedemos que el venerable siervo de Dios, religioso, miembro de la Compañía de Jesús, testigo humilde del amor de Cristo y apóstol en la devoción del Corazón de Jesús sea llamado beato”. Así rezaba la Carta Apostólica que el prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, Angelo Amato, leyó el pasado domingo 18 de abril en Valladolid, inscribiendo a Bernardo de Hoyos en el libro de los beatos.

Ahora toca revitalizar esa devoción al Sagrado Corazón de Jesús, devoción que es eje de la propia historia personal de este joven jesuita, fallecido en 1735 con apenas 24 años de edad. El Corazón de Jesús no es otra cosa que la representación del Amor de Dios para con los hombres y mujeres de este mundo. El Padre Hoyos supo dejarse tocar por el amor del Dios de la Vida, supo enamorarse de esa implicación de tú a tú que Dios quiso para la Humanidad, supo encomendarse y hacerse cargo de los asuntos del corazón... de los asuntos del corazón de Jesús. De este modo sintió la llamada de propagar ese culto que le fue revelado como una “gran promesa”. Y así hizo con todos los medios que tuvo a su alcance.



Tras la beatificación de la pasada semana nos toca a nosotros tomar su relevo. Extender la memoria, la obra y el enamoramiento de este joven jesuita, de la mano de la devoción al Corazón de Jesús. Y así, de esta forma, seguir optando por el Reino y esa bandera que es la Buena Nueva.

Y es que orar al Corazón de Jesús es hablar a un amor infinito. Es hablar y orar a Dios. Para conocer la vida del apóstol del Corazón de Jesús en España nada más que tirar de la web de la beatificación del Padre Hoyos. Así mismo, con motivo de la beatificación que celebrada en Valladolid, la editorial Sal Terrae ha editado dos biografías muy cercanas -escritas de la mano de dos compañeros de Orden- amenas y realmente ilustrativas de la persona y la historia de este enamorado del Señor que fue el padre Hoyos; así como una antología de textos acerca del Sagrado Corazón que bien vale la pena leer y orar.

La devoción y el culto al Sagrado Corazón es una práctica hoy caída en desuso y olvido. Supongo que la representación material de la misma y su comercio por doquier ha ido desvirtuando el mensaje y el contenido de ésta. Entre los católicos en genera,l y los más jóvenes en particular, apenas se conoce la "gran promesa", apenas se sabe de los cultos propios de la fiesta del Sagrado Corazón, apenas se vuelve a musitar esa plegaria que nuestras abuelas recogían en apenas un murmullo, y que eran descanso confiado en las manos del Padre: "Corazón de Jesús, en Vos confío".


Más allá de fundamentalismos y prácticas vacías de sentido, más allá de arcaicas tradiciones religiosas olvidadas, más allá de estampas y figuras de escayola o marmolina existe una devoción que condensa, de manera clara y directa, el mensaje del Evangelio, el Amor de Dios Padre para con los Hombres. Nos recuerda el compromiso del Verbo encarnado para con todos los hijos de Dios, mensaje en torno al cual gira toda nuestra historia de salvación. El jesuita Bernardo Francisco de Hoyos fue un enamorado de todo ello, su legado no es otro que ese sosiego, esa paz, esa confianza en un Dios que es Padre y cuya misericordia alcaza generación tras generación. Y es que "tanto amó Dios al mundo que dio a su único hijo" (Jn 3, 16), esto representa el Corazón de Jesús. Un Corazón de carne que nos recuerda que Dios se hizo hombre, se implicó directamente con la humanidad, y que vivió como uno de tantos. Un corazón que aparece herido, para recordarnos que Jesús igual que nos acompañó en este mundo, igual que nos amó, también sufrió por y con nosotros. Esas heridas no adquieren significado únicamente en la experiencia de Jesús vivo en el Evangelio, sino en la del Jesús resucitado, vivo hoy entre nosotros. Un corazón que acompaña a todos los crucificados de este mundo, que acoge a aquellos que se dejan tocar, un corazón vivo que tiende manos y enjuga lágrimas.

A través de estas líneas he querido por un lado dar noticia breve de la beatificación del joven Bernardo de Hoyos e intentar acercar de una manera personal y atractiva una devoción que me tiene profundamente cautivado y la cual creo merece la pena volver a recuperar con autenticidad, con radicalidad evangélica, más allá de una memoria vacía y sin sentido. Y a través de todo ello, seguir el peregrinaje por este mundo con la vista puesta en el Dios de Jesucristo.

Toda esta reflexión nace de una frase contenida en una imagen que he encontrado por casualidad navegando por internet y que comparto con todos ustedes:

¿Sabes cómo terminan los jóvenes
que sólo se dedican
a los asuntos del corazón?


Beatificados

viernes, 19 de marzo de 2010

Que les vaya bonito

Desde hace una semana vivo en Sevilla. De momento sin piso y ya con muchas historias que contar, muchos reencuentros, charlas, paseos, rincones... pero las líneas de hoy son para mis compañeras de beca.

Estoy en Sevilla porque disfruto de una beca del Master de Cooperación Internacional del pasado curso. Junto con diez compañeras pasé un exámen y hace apenas dos semanas nos dieron destino.

Hoy por fin hemos terminado el curso de formación previo a la incorporación a la beca, y ha tocado despedirse. La mayoría de ellas cruzarán el Atlántico para pasar ocho meses trabajando en terreno, apoyando proyectos de cooperación que buscan intentar mejorar la vida de mucha gente, devolviendoles una dignidad muchas veces pisoteada por nosotros mismos.

Petra y Laura, italianas las dos, apasionadas y de carácter resolutivo marchan a un país caracterizado por ser nación multiétnica, tierra de indigenas y de ancestrales civilizaciones cuya huella se mantiene en las ruinas que pueblan sus paisajes. Perú las acogerá con los brazo abiertos, con una gastronomía, que se dice, la mejor de iberoamérica.

Ana Patricia, hondureña de Tegus (como cariñosamente llama a la capital de su país) y Sabrina, italiana también, marchan a El Salvador. Tierra regada por la sangre de mártires, hombres y mujeres que dieron su vida por defender y poner voz a los sin voz. Rutilio Grande, Oscar Romero, Ignacio Ellacuría y decenas de nombres que ya forman parte dela historia y el alma del pueblo salvadoreño, que hoy lucha por un futuro lejos de la violencia y la desesperanza que todavía sufren. Allá van.

Irantxu y Vero, tierra vasca y granaina, soltarán sus enormes mochilas en Guatemala. Un país que hoy desgraciadamente es noticia por los crecientes índices de violencia que sufre. La tierra de los mayas, la belleza natural de sus parajes y el calor de un pueblo que acoge con brazos abiertos será su hogar durante unos meses.


Por último Naiara, también de la tierra de S. Ignacio de Loyola, trabajará en Nicaragua. El país centroamericano, que vivió la revolución sandinista, disfrutará de una chica crítica, divertida y trabajadora que, sin duda alguna, vivirá con ilusión todo aquello que deba hacer.

En Sevilla restamos tres. Laura de Toledo y Verónica de Cantabria, amén de un servidor. Mi amiga Loubaba, marroquí de Tetuán (la ciudad que llamán la hija de Granada) trabajará en Granada. También nosotros, aunque en otros contextos, nos esforzaremos para trabajar por aquellos que más lo necesitan, y cambiar, en la medidad de lo posible, algo de este mundo. Y tal vez algún día, seamos nosotros los que pisemos terreno.

Dice el Evangelio de S. Mateo que el Hijo del Hombre llegará "con majestad, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria y ante él comparecerán todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Colocará a las ovejas a su derecha y a las cabras a su izquierda. Entonces el rey dirá a los de la derecha: Venid, benditos de mi Padre, a heredar el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, era inmigrante y me acogisteis,(...) Los justos le responderán: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, sediento y te dimos de beber, inmigrante y te recibimos, (...) el rey les contestará: Os aseguro que lo que hayáis hecho a uno solo de estos mis hermanos menores, a mí me lo hicisteis." (...) Éstos irán al castigo perpetuo y los justos a la vida eterna. (Mt 25, 31-46)

No sé si esto es lo que quiere decir este pasaje de la Buena Nueva, pero entiendo que algún dia Dios dirá algo así a muchos, que a su vez se preguntarán que de dónde saca Dios esa cosas, pues ellos nunca actuaron con su intención puesta en Él, en el Amor de Dios, y apenas pisaron una iglesia, mucho menos rezaron un rosario y apenas algunas oraciones. Sin embargo Dios tendrá en cuenta sus acciones, tal y como dice el Evangelio, su amor y su dedicación por el prójimo. O eso creo y quiero creer.

Así mis amigas - salvo Loubaba que es una buena musulmana, con la cual he conocido más y mejor al Islam, sintiendome más convencido de que ambos oramos al mismo Dios, al Dios de Abraham- aunque sin una fe consciente, aún sin sentirse parte de la Iglesia, aún sin apenas musitar plegaria alguna... todas ellas, por su compromiso humano, por su entrega y su esfuerzo, su ilusión y dedicación por un mundo más justo, son reflejo de la misericordia y del amor del Dios de la Vida. Ellas son, a mis ojos, testimonio de Dios, aun sin ser consciente de ello. Por diferentes motivos no han abierto su corazón a la fe, pero en todas nace una fuerza por dar voz a los sin voz que a veces pienso viene directamente del Padre.

A todas ellas, que les vaya bonito. Y estoy seguro que así será.

jueves, 4 de marzo de 2010

Cuando los asuntos temporales pueden más...

La ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo - la cotidianamente conocida como nueva ley del aborto - fue ayer publicada en el BOE tras haber sido sancionada por Su Majestad el Rey Juan Carlos I. Entrará en vigor el próximo día 5 de julio del presente año 2010.

Hace unos días, reflexionando con un amigo sobre la posibilidad y conveniencia de que el Rey se negase a sancionar la ley, llegué a la conclusión de que sería difícil ver a nuestro rey actuar como a Balduino de Bélgica, el cual abdicó durante 36 horas, siendo declarado por el Gobierno temporalmente incapaz, por no querer sancionar con su firma la ley que ampliaba los supuestos legales del aborto. Supongo que nuestro Rey se habrá dejado aconsejar, habrá charlado con su acompañante espiritual o algun religioso o religiosa acerca de su función como Jefe de Estado y de sus obligaciones como tal. Quiero pensar que ha sido una decisión meditada, orada y profundamente dolorosa para nuestro monarca...

Si bien es cierto que el otro dia mientras charlaba con mi amigo también llegué a la conclusión que poco pasaría si nuestro monarca no rubricase sobre tan peculiar ley. Recordando mis años de estudio de Derecho Constitucional recuerdo que los actos del Rey están exentos de responsabilidad, falta de responsabilidad compensada por la regla que imputa la responsabilidad de lo actuado a los sujetos que cooperan con su majestad. De esta forma recoge nuestra Carta Magna que "De los actos del Rey serán responsables las personas que lo refrenden" art. 62.4 CE. Me explicaban en la carrera que la sanción de una ley, que seguia un procedimiento ajustado a derecho, no era cuestión voluntaria para el Rey, sino algo obligatorio que suponia el culmen de un proceso de inspiración constitucional, si bien es cierto que tal acto es de obligatorio refrendo por el presidente del Gobierno en este caso. El refrendo hace referencia a la falta de responsabilidad del Rey, por ello se dice que todos los actos del Rey están refrendados por figuras constitucionales (el presidente del Congreso por ejemplo, refrenda al Rey a la hora de disolver las cortes cuando expira la legislatura o se nombra al presidente del Gobierno; éste a la hora de sancionar determinadas leyes o lo ministros si de lo que hablamos es de reglamentos).

Cierto es que una inacción del Rey no queda contemplada en la Constitución y que seguramente el problema hubiera quedado resuelto en un plano político, afectando al gobierno o abriendo el debate de la reforma constitucional. Lo que cabe preguntarse aqui es si es más importante la trascendencia y la coherencia interna de una persona o la institución temporal que representa.

¿Y si no hubiera hecho nada? pues probablemente la falta de actividad del Rey hubiera generado un intenso debate que, en el peor de los casos, hubiera desembocado en una reforma de las funciones de la Corona en el marco constitucional; la ley del aborto hubiera sido aprobada de igual manera a partir del refrendo correspondiente; y unos cuantos hubiesen encontrado ante la falta de docilidad del monarca, la excusa perfecta para enarbolar la tricolor republicana.

Aún asi, ¿y qué? el ejemplo el Rey hubiera alentado a millones de católicos y creyentes (y seguramente increyentes) de todas las religiones, se hubiera ganado el afecto y la simpatía de un sin fin de personas, españoles o no, que hubieran visto en su conducta un ejemplo de recta conciencia y coherencia personal, religiosa y politica, de la que hoy carecemos.

Cuando sir Tomas Moro esperaba en el cadálso el golpe del frio acero que le rebanó el cuello dijo a los allí congregados "muero siendo el buen siervo del rey, pero primero de Dios". Su negativa a aceptar el divorcio de Enrique VIII con Catalina de Aragón- fruto de la soberbia, el egoismo y la debilidad carnal del monarca inglés- le costó su puesto político y hasta su vida, pero tuvo a bien saber optar entre los asuntos temporales y su alma trascendental. Desde nuestra óptica actual esto parecerá una tontería, pero llama a reflexionar acerca de la coherencia de uno mismo.


A su vez, mientras acusaban de cometer pecado público a sus señorías, la Conferencia Episcopal Española, a través de su portavoz, ha querido eximir al Rey de su obligación como católico... supongo que por miedo. De esta forma, el altivo Martinez Camino no supo explicar ni dar razones fundadas del motivo por el que el monarca gozaba de la absolución eclesial, simplemente volvió a hacer gala de un discurso cerrado que a muchos empieza (y digo empieza porque antes rompiamos lanzas a su favor) a cansarnos.

Sé que éstas líneas pueden no ser acogidas con agrado desde mucho puentos de vista, y sé, o quiero creer, que para nuestro Rey no habrá sido una solución agradable y que a lo mejor le ha faltado un valor (que ni yo mismo sé si poseo) que caracterizó al obispo Fisher, Tomas Moro, Balduino de Bélgica y otros tantos nombres anónimos que han sabido vivir su fe con coherencia, viviendo conforme a los asuntos temporales de este mundo, pero teniendo siempre la vista puesta en un Dios Eterno, Señor de todas las cosas. Viviendo con la mente puesta en ese tesoro y sabiendo que "donde está vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón" Lc 12, 34.

Durante estos días desde muchos foros se ha recogido, refiriéndose a este tema, la cita del Evangelio de San Lucas que dice: "A quien mucho se le dio mucho se le pedirá; a quien mucho se le confió mucho más se le exigirá" Lc 12, 48. Realmente no sé que pensar, solo me queda rezar por nuestro Rey y la institución que él representa. Confiando en la misericordia que también recoge el Evangelio. Lo que si que tengo muy claro es que el espítiru tiene motivos que la razón no entiende y que todos vivimos bajo el imperio de la ley que ordena nuestra convivencia social. Si bien es cierto, el respeto a la legalidad no esta reñido con esos momentos en los que determinadas personas, en honor a su cargo y responsabilidad, deben saber tener gestos (pienso en una nota de presan, un comunicado oficial...) que les ayuden a marcar distancias con las miserias de este mundo.

Gestos que cooperen a un bien más universal, pero para ello hace falta mucho valor.

martes, 9 de febrero de 2010

Tolerancia cero vaticana

Los casos de pederastia en el seno de instituciones católicas que desde hace meses han ido saliendo a la luz en Irlanda, EEUU, recientemente en Alemania y que salpican Chile y España, claman al cielo y reflejan la miseria, debilidad y crueldad de algunos ministros de nuestra Iglesia.

Hace un par de dias el Papa Benedicto XVI recogía en un discurso dirigido a los participantes de la reunión plenaria del Consejo Pontificio para la Familia - que analizaba los derechos de la infancia- una condena radical y absoluta de tales hechos.

“Pero al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos, y le hundan en lo profundo del mar“ (Mc 9, 42) Esta fue la cita del Evangelio con la que el Papa se refirió al caso, si bien sus palabras concretas fueron las siguientes:

"La Iglesia siempre ha promovido la tutela de la dignidad y de los derechos de los menores. Por desgracia, muchas veces, algunos de sus miembros, actuando en contra de ese compromiso han violado esos derechos, un comportamiento que la Iglesia jamás dejará de deplorar y de condenar (...) las duras palabras de Jesús contra quien escandaliza a los pequeños (Mc 9,42) obligan a todos a no bajar, nunca, el nivel de ese respeto y amor".


Realmente contudente. La dureza y la firmeza del Romano Pontífice, aunque dentro de lo que se esperaría en estas situaciones, es loable y muy valiente, pues la Santa Sede, su lenguaje y su diplomacia en las formas es muchas veces complicada y desconcertante para los que vivimos en su seno. Esta claridad es digna de agradecer y es que a la Iglesia, amén de predicar, le toca dar ejemplo en todos los sentidos. Y reconocerse santa, pues es el Espíritu de Dios el que la alienta y empuja, pero también pecadora, en tanto esta formada por hombres de a pie que no pocas veces viven alejados de dicho espíritu.

Ahora habrá que esperar a la carta que el Papa prometió a los fieles católicos irlandenses para dar respuesta clara a estas situaciones de años y años de pecado y humillación. Y ver, ya veremos cuando, qué sucederá con los legionarios y lo podrido que ocultaba su fundador Marciel Macia, por ellos toca rezar mucho pues no debe ser fácil el desierto que hoy viven.

lunes, 8 de febrero de 2010

Realmente llamativo

Este no era el post que tenia en mente para hoy, pero mientras desayunaba tuve la oportunidad de ver un video realmente llamativo que me hizo cambiar mis prioridades de redacción.

Es sabido por todos aquellos que siguen las novedades de la política internacional, que la República Bolivariana de Venezuela hace tiempo que toma un rumbo de socialismo radical, de corte absolutamente dictatorial, que arrasa con muchas de las libertades individuales que en un país de conciencia democrática estarían plenamente garantizadas, al amparo de la ley y la justicia. Sin embargo las ambiciones ideológicas de su presidente van minando, sin contemplaciones, un Estado de derecho que hoy en dia en Venezuela apenas se reconoce.

Hace ya tiempo que Chavez la tomó con la propiedad privada, como buen dirigente socialista que es, y ya por el 2006 hacía declaraciones públicas tales como: "Yo respeto al sector privado, pero debe subordinarse a los planes estratégicos de la Nación y de la Revolución, si no, no nos sirven". Desde entónces diferentes voces desde Venezuela han alertado de la persecución del Gobierno hacia la propiedad privada, persecución que el pasado septiembre quedo plasmada en la Gaceta Oficial, El BOE venezolano, que recogia, en su número 39.272 del 25 de septiembre de 2009, que todos los hospitales públicos y privados, edificios, calles, centros comerciales, iglesias, etc., pasan a ser "bien de interés cultural" y, por ello, el sacro santo Estado podría adjudicárselos en cualquier momento, sin mediar explicación alguna. Y es que la Ley de Propiedad Social otorga al Ejecutivo chavista la facultad para "declarar la utilidad pública y el interés social de bienes, materiales e infraestructuras que se determinen susceptibles de ser declarados de propiedad social, para asegurar la producción socialista". Con el Estado hemos topado...

Sobre todo ello, amen de los enlaces que uno propone, pueden informarse libremente y luego que cada uno medite conforme a lo que considere más oportuno. Todas estas líneas son fruto de mucha lectura, mucha crítica y determinadas opciones políticas e ideológicas que por el devenir de las circunstancias uno ha ido trabajando y proyectando. Son un fruto personal, para nada absoluto, pero tampoco son, para nada, comentarios ligeros y sin fundamento.

El video es una prueba más de como Venezuela sufre los caprichos personales de un sujeto que, desde mi punto de vista, no obra conforme a criterios filantrópicos ni humanisticos. "¿De quién es ese edificio?, ¡pues exprópiese, exprópiese!" así, sin más, sin valorar su interes social más allá de una simple observación, sin calcular los posibles gastos de expropiación, sin atender a plan de conservación patrimonial alguno, ni diálogos con los afectados... y si alguno de estos puntos se ha dado anteriormente, no resta miseria al episodio pues el presidente venezolano hace gala de un populismo, una demagogia de manual evidente, sirviéndose para ello de su instrumento de propaganda más efectivo y deleznable, que es su programa "Aló presidente". Mucho dejó escrito Goebbels y Stalin acerca de la propaganda como mecanismo de manipulación ideológica y de control de masas y sin duda alguna, Chávez es alumno aventajado en la materia.

Hugo Chávez está arrasando con el derecho a la libertad de expresión, dilapidando la pluralidad de medios a través de una férrea censura que no admite duda; está socavando la democracia al modificar la Constitución a su antojo para perpetuarse en el poder (con apoyo del pueblo, no lo dudo, pero un pueblo bombardeado por la propaganda chavista y sin posibilidad de escuchar a unos medios críticos con el gobierno que a menudo son acusados de traidores y desaparecen de un día para otro) y ahora con impunidad legal para hacer y deshacer con el patrimonio de los venezolanos a su antojo.

Es evidente que la propiedad privada y el libre mercado deben moverse dentro de un marco legal que garantice los más fundamentales derechos individuales, y que a la vez debe coadyuvar al bienestar general y, como no, a la legitimidad del Estado de Derecho. Mucho debemos aprender en los países occidentales de ello para evitar situaciones como las que han derivado en la crisis que todavia hoy padecemos. Si bien es cierto, el papel de la ética y la moral es fundamental para ello y es, lo que sin duda alguna, falta en el escenario económico actual. Un escenario donde el papel desempeñado por la avaricia y el egoismo es omnipresente y termina por mermar la dignidad de muchos millones de personas, que viven sin apenas casi vivir.

En fin, esto es "harina de otro costal" y evidentemente no legitima, no justifica, no respalda para nada las maniobras personales de ese dirigente latinoamericano de cuyo nombre prefiero ya no acordarme.

martes, 2 de febrero de 2010

2 Tim 1, 12

Antes he leido un pequeño texto que por casualidad o providencia ha querido aparecer en mi pantalla y, con el permiso de la amiga (muchas gracias y ánimo con el estudio crismol) que me ayudó a llegar a él, lo comparto con ustedes.

"La conversión es, a la vez, una gracia y una obligación. Es muy fácil acostumbrarse al mal. Ni el loco ni muchos de los que se creen cuerdos quieren cambiar las cosas; desean simplemente, quejarse de ellas. La conversión implica vivir de modo diferente."

No sé de dónde ha salido el texto, quién es su autor o en para que contexto está pensado... a mi me ha ayudado a tener una pausa. Una pausa no en una rutina atropellada ni enloquecida sino más bien en todo lo contrario, pero en la que también las pausas son necesarias para seguir buscando y seguir trabajando ese proceso de conversión que toca la sensibilidad social, profesional, espiritual y del día a día.

Mi padre me dijo hace unos meses que la gente como yo nos complicamos mucho la vida, buscando, esperando, orando y viviendo la vida con una trascendencia que a veces nos produce demasiados quebraderos de cabeza... puede ser verdad, de hecho estoy convencido que lo es y que mi padre tiene toda la razón.

Pero ya sea por naturaleza, por inquietud o por curiosidad que me embarqué en esta aventura de la vida tocado por un Dios que enamora y que a veces nos hace complicarnos las cosas más de lo que uno querría.

Y aunque ahora mismo toda resulte borroso, "sé de quien me he fiado".