lunes, 8 de febrero de 2010

Realmente llamativo

Este no era el post que tenia en mente para hoy, pero mientras desayunaba tuve la oportunidad de ver un video realmente llamativo que me hizo cambiar mis prioridades de redacción.

Es sabido por todos aquellos que siguen las novedades de la política internacional, que la República Bolivariana de Venezuela hace tiempo que toma un rumbo de socialismo radical, de corte absolutamente dictatorial, que arrasa con muchas de las libertades individuales que en un país de conciencia democrática estarían plenamente garantizadas, al amparo de la ley y la justicia. Sin embargo las ambiciones ideológicas de su presidente van minando, sin contemplaciones, un Estado de derecho que hoy en dia en Venezuela apenas se reconoce.

Hace ya tiempo que Chavez la tomó con la propiedad privada, como buen dirigente socialista que es, y ya por el 2006 hacía declaraciones públicas tales como: "Yo respeto al sector privado, pero debe subordinarse a los planes estratégicos de la Nación y de la Revolución, si no, no nos sirven". Desde entónces diferentes voces desde Venezuela han alertado de la persecución del Gobierno hacia la propiedad privada, persecución que el pasado septiembre quedo plasmada en la Gaceta Oficial, El BOE venezolano, que recogia, en su número 39.272 del 25 de septiembre de 2009, que todos los hospitales públicos y privados, edificios, calles, centros comerciales, iglesias, etc., pasan a ser "bien de interés cultural" y, por ello, el sacro santo Estado podría adjudicárselos en cualquier momento, sin mediar explicación alguna. Y es que la Ley de Propiedad Social otorga al Ejecutivo chavista la facultad para "declarar la utilidad pública y el interés social de bienes, materiales e infraestructuras que se determinen susceptibles de ser declarados de propiedad social, para asegurar la producción socialista". Con el Estado hemos topado...

Sobre todo ello, amen de los enlaces que uno propone, pueden informarse libremente y luego que cada uno medite conforme a lo que considere más oportuno. Todas estas líneas son fruto de mucha lectura, mucha crítica y determinadas opciones políticas e ideológicas que por el devenir de las circunstancias uno ha ido trabajando y proyectando. Son un fruto personal, para nada absoluto, pero tampoco son, para nada, comentarios ligeros y sin fundamento.

El video es una prueba más de como Venezuela sufre los caprichos personales de un sujeto que, desde mi punto de vista, no obra conforme a criterios filantrópicos ni humanisticos. "¿De quién es ese edificio?, ¡pues exprópiese, exprópiese!" así, sin más, sin valorar su interes social más allá de una simple observación, sin calcular los posibles gastos de expropiación, sin atender a plan de conservación patrimonial alguno, ni diálogos con los afectados... y si alguno de estos puntos se ha dado anteriormente, no resta miseria al episodio pues el presidente venezolano hace gala de un populismo, una demagogia de manual evidente, sirviéndose para ello de su instrumento de propaganda más efectivo y deleznable, que es su programa "Aló presidente". Mucho dejó escrito Goebbels y Stalin acerca de la propaganda como mecanismo de manipulación ideológica y de control de masas y sin duda alguna, Chávez es alumno aventajado en la materia.

Hugo Chávez está arrasando con el derecho a la libertad de expresión, dilapidando la pluralidad de medios a través de una férrea censura que no admite duda; está socavando la democracia al modificar la Constitución a su antojo para perpetuarse en el poder (con apoyo del pueblo, no lo dudo, pero un pueblo bombardeado por la propaganda chavista y sin posibilidad de escuchar a unos medios críticos con el gobierno que a menudo son acusados de traidores y desaparecen de un día para otro) y ahora con impunidad legal para hacer y deshacer con el patrimonio de los venezolanos a su antojo.

Es evidente que la propiedad privada y el libre mercado deben moverse dentro de un marco legal que garantice los más fundamentales derechos individuales, y que a la vez debe coadyuvar al bienestar general y, como no, a la legitimidad del Estado de Derecho. Mucho debemos aprender en los países occidentales de ello para evitar situaciones como las que han derivado en la crisis que todavia hoy padecemos. Si bien es cierto, el papel de la ética y la moral es fundamental para ello y es, lo que sin duda alguna, falta en el escenario económico actual. Un escenario donde el papel desempeñado por la avaricia y el egoismo es omnipresente y termina por mermar la dignidad de muchos millones de personas, que viven sin apenas casi vivir.

En fin, esto es "harina de otro costal" y evidentemente no legitima, no justifica, no respalda para nada las maniobras personales de ese dirigente latinoamericano de cuyo nombre prefiero ya no acordarme.

martes, 2 de febrero de 2010

2 Tim 1, 12

Antes he leido un pequeño texto que por casualidad o providencia ha querido aparecer en mi pantalla y, con el permiso de la amiga (muchas gracias y ánimo con el estudio crismol) que me ayudó a llegar a él, lo comparto con ustedes.

"La conversión es, a la vez, una gracia y una obligación. Es muy fácil acostumbrarse al mal. Ni el loco ni muchos de los que se creen cuerdos quieren cambiar las cosas; desean simplemente, quejarse de ellas. La conversión implica vivir de modo diferente."

No sé de dónde ha salido el texto, quién es su autor o en para que contexto está pensado... a mi me ha ayudado a tener una pausa. Una pausa no en una rutina atropellada ni enloquecida sino más bien en todo lo contrario, pero en la que también las pausas son necesarias para seguir buscando y seguir trabajando ese proceso de conversión que toca la sensibilidad social, profesional, espiritual y del día a día.

Mi padre me dijo hace unos meses que la gente como yo nos complicamos mucho la vida, buscando, esperando, orando y viviendo la vida con una trascendencia que a veces nos produce demasiados quebraderos de cabeza... puede ser verdad, de hecho estoy convencido que lo es y que mi padre tiene toda la razón.

Pero ya sea por naturaleza, por inquietud o por curiosidad que me embarqué en esta aventura de la vida tocado por un Dios que enamora y que a veces nos hace complicarnos las cosas más de lo que uno querría.

Y aunque ahora mismo toda resulte borroso, "sé de quien me he fiado".

viernes, 15 de enero de 2010

Haití...

Haití se ha convertido, para su desgracia, en protagonista absoluta de los telediarios del mundo entero.

Los desdichados caprichos de la naturaleza han querido cebarse con uno de los países más pobres del planeta. Absolutamente vulnerable a los desastres naturales y con unos niveles de pobreza y de desarrollo humano que se situan a la cola del mundo. La excolonia francesa, la que fuera la "perla de las Antillas" era, hasta hace un par de días, apenas un Estado frágil, casi desintegrado administrativamente, con apenas autoridad y con la miseria de título casi perenne. Su memoria histórica está unida al expolio europeo, a la superación colonial, y a su conciencia abolicionista. Y es que este pequeño país de extensión similar a nuestra Galicia, fue el segundo país americano en declarar su independencia en 1804 (tras los Estados Unidos), destacando a su vez en los manuales de Historia por ser el primer caso en el que los propios esclavos abolieron el sistema esclavista de forma autónoma, siendo vanguardia histórica para el fin de la esclavitud (teórica) en el Mundo. Paradojas del destino viven, desde entonces, en una esclavitud perpetua de miseria y muerte.

Haití es hoy un reto. Un reto para las naciones del Mundo que deben, con sus respuestas como Estados, dar sentido al concepto de humanidad. Es un reto para la sociedad civil, que de forma particular u organizada debe sentirse interpelada y, enarbolando la enseña de la solidaridad, acudir en socorro de aquellos que hoy no tienen nada.

Dice el Evangelio "cuando tú hagas limosna, no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha" (Mt 6,3) yo, atentando piadosamente contra ello, les confieso que he colaborado con una ONG en la que tengo puesta mi confiaza. Y desde aquí les animo, les ruego, les pido ayuda también a ustedes. Colaboren, compartan, donen, regalen... utilicen el verbo que quieran pero no sean sordos a la llamada de auxilio de un pueblo que agoniza. Un país, antes moribundo, al que el terremoto ha dado casi un "tiro de gracia".

La solemne y radical miseria de Haití es, en alguna medida y aunque no queramos verlo, asunto también nuestro. El mundo se ha convertido en un patio de vecinos. Ojalá la globalización no sólo haga inmediatas las comunicacionesy ayude a recortar las distancias, sino que coopere a una dignidad también más generalizada, más globalizada.

En situaciones como ésta, incluso para los que creemos en el Dios de la Vida, nos es imposible dar sentido a lo sucedido. Queda fuera de nuestro alcance comprender lo que no tiene sentido. Solo cabe ayudar conforme a la capacidad de cada uno, acoger y aceptar. Para luego apenas musitar una plegaria para que la vida no se detenga, para que se tiendan manos a los que quedan, se consuele a los que lloran y se sujete a los que busquen apoyo, sintiéndonos miembros de una misma Humanidad, que padece con el que sufre.
Hoy todos ellos son los crucificados de este mundo, y con ellos mis líneas, mi cariño y mi sentida y sincera oración.

martes, 12 de enero de 2010

De vuelta y con nevazo

De nuevo por la ciudad nazarí...

Hace tiempo que no escribo nada, más allá de la felicitación de Navidad que publiqué hace un par de semanas. Y bueno, tras unos días en mi ciudad canaria de nuevo estoy en Granada.

Llegué hace tres días, acostumbrado a un clima extraordinariamente relajado para las fechas en que nos encontramos. Y es que mientras Europa tirita de frio, los caprichos meteorológicos han querido que las Islas Afortunadas reciban este nombre por algo más que por pura poesia o retórica mística. Todas las Navidades casi en manga corta, con una media de 23 grados que invitaban a ver los telediarios y el parte del tiempo casi como un documental de ciencia ficción.

Pero la llegada a la Península te devuelve a la realidad estacional propia del invierno. Fue pisar Málaga y notar ya un cambio brusco, unos 12 grados creo...

Ya rumbo a Granada en guagua aquello se desmadró y a pocos kilometros de la costa malagueña me vi en mitad de una nevada suave y tranquila, pero que dejaba huella blanca por todo el recorrido..... algo que jamás había visto, la zona de las Pedrizas, Casabermeja y demás suavemente nevada.

Mi reencuentro con la ciudad de los ínclitos Reyes Católicos fue un tanto más intensa... dos grados y restos de una nevada ligera que dejaba huella en los capos y techos de coches y contenedores... había pasado de estar a 24 grados en Las Palmas a estar a 2 grados en Granada en menos de ocho horas...


Ya tocaba el reencuentro con algunos amigos, familia y empezar a volver a acostumbrarse al brasero, que para quien lo desconozca, el brasero y su uso bajo una típica mesa camilla en invierno es un arte, y uno de los mayores placeres que toda persona debe experimentar antes de dejar este mundo.

Pues bien, no solo tuve este primer acercamiento con la nieve el viernes, sino que el domingo, depués de llevar todo el fin de semana a temperaturas máximas de 2 grados y mínimas "de cuyo nombre no quiero acordarme" tuve una de las mejores experiencias de mi vida: ver nevar, pero de verdad. Desde las dos de las tarde durante casi cuatro horas. Fue acabar de comer y salir a la calle cual calvo del sorteo de Navidad (supongo que el año pasado un ERE acabo con él...) y disfrutar de la nieve, que por entónces todavia no era mucha y caía suavemente; pasear hasta el parque del insigne poeta granadino ( ese que se ha convertido en simbolo de la desmemoria histórica y cuyo funeral esta costando miles de euros, aún sin saber donde reposan sus huesos... mejor vuelvo al tema de la nieve), pues eso pasear y disfrutar de un parque que recuerdo desde mi infancia, pero esta vez cubierto de nieve. Realmente mágico.




Sobre las cinco de la tarde tocaba ir a dejar a mi novia en la estación de guaguas rumbo a Málaga, y la cosa, la verdad, se puso peor... ya casi no se veía más allá de tres metros de distancia y nevaba con fuerza cubriendo de blanco calzada, aceras y demás. Por fortuna solo fueron cuarenta minutillos a este ritmo y aunque la guagua sufrio las consecuencias de un accidente múltiple a la altura de Loja(aparatoso pero sin costes personales) , mi novia llegaba a Málaga con una hora más de viaje que lo normal, pero bien.


Pues eso, que tras despedirme en la estación corrí ilusionado cual niño el día de la Epifanía del Señor abriendo regalos de Reyes a descubrir Granada nevada. Había quedado con dos amigos y la verdad es que nos costó encontrarnos. Con uno porque el móvil accidentalmente se le rompió al pisarlo un poco (si es que los móviles ya no son lo que eran ¿eh Fer?) y con mi amiga por problemas con el santoral, y es que no distingue la estatua de San Juan de Dios, copatrón de Granada y celebre fundador de la Orden Hospitalaria, de Fray Leopoldo de Alpandeire (estatua frente a la que habíamos quedado, ¡ay si su madre se enterase de esos despistes!) cuya beatificación esta prevista para el doce de septiembre del presente año, Dios mediante.

Por fin los tres juntos y con la cámara de Fernando nos lanzamos a la aventura de contemplar a la "muy noble, muy leal, nombrada, grande, celebérrima y heróica ciudad de Granada". Y la verdad es que entre plazas perdidas en el Albaycin, bolas de nieves que caian de no sé dónde, fotos por aquí por allá y misa con los Redentoristas- dando gracias por el día a la Virgen, siempre cariñosa y siempre cercana del Perpetuo Socorro- la tarde se paso genial, entre risas y reencuentro con amigos, pisando nieve fresca y pasando "algo de fresquillo".


La imagen de la Alhambra nevada y la ciudad contemplada desde el mirador de San Nicolás no pudo ser, la noche ganó la carrera, pero que me quiten lo bailao. Gracias a alguien más rápido y más profesional encontré esta foto en la edición del Mundo de esa noche, espero me permitan usarla para disfrute de todos. Una verdadera maravilla.




Ya el lunes la cosa no fue especialmente bien. La beca que se me prometió al superar un exámen que hice cuando terminé el Máster de Gestión en Cooperación Internacional no avanza como debería. De forma sencilla, y tras cuarenta minutos recibiendo explicaciones de los representantes de la Fundación donde curse el máster, me quedo con esto: somos mis compañeros y yo fruto de miserias y rencillas entre la Universidad de Granada y la Junta de Andalucía, y mientras ello no se solucione no hay dinero, aunque se haya prometido, aunque se hayan convocado esas becas, aunque hayan tenido 3 meses parados a once jóvenes como yo... así que toca replantearse el hoy y empezar a forjarse el mañana sin esperar nada. Pero eso sí, haciendo el ruido necesario cuando llegue el momento.

Asi pues ha ido el retorno. Por fortuna tengo un mono con muñones en casa que me da alguna sorpresa en casa, todavía no lo he encontrado, pero así me distraigo un rato.

Por cierto, feliz año, quiéranse mucho que no cuesta nada.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Encontraréis un niño envuelto en pañales...

La frase que titula este post contiene para mi un especial significado. Cargada de un profundo sentido teológico es resumen del proyecto de Dios para con nosostros, participando en primera persona y trasmitiendo una confianza que invita a una oración preciosa. San Lucas la recoge en su Evangelio y se escucha en la misa del Gallo pero a veces con las prisas y la cena todavia en el estómago no nos detenemos en este mensaje de confianza que Dios nos manda.

Aprovecha, si quieres y puedes, y ora con ella, detente, saboréala y déjate querer por un Dios que se hace carne humana en un sencillo pesebre para ser protagonista, como tú y como yo, de esta maravillosa historia de Salvación.


"Encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre" (Lc 2,12)


Que el Dios de la Vida que hoy nace sea guia, pilar e inspiración del camino que nos toca recorrer; que no olvidemos nunca que Dios se hizo hombre implicándose de tú a tú con la Humanidad y que su proyecto de salvación y felicidad no entiende de exclusiones.

No olvidemos la festividad propia de la cena y el encuentro familiar de anoche, y que todo ello nos ayude a mantenernos firmes en la Fe, alegres en la Esperanza y confiados en un Amor sin límites ni fisuras. El Amor de un Dios que pulula entre nosotros y en nosotros a pesar de las miserias de este mundo.


Que Dios nos bendiga a todos y que pasen una muy Feliz Navidad.

Un fuerte abrazo

jueves, 3 de diciembre de 2009

Semilla que sigue dando fruto



Nunca imaginó Francisco Javier que el compartir habitación, en aquel París universitario de 1529, con aquel vasco ya adulto para las letras y arrastrado en su andar, acabaría cambiándole la vida de tal forma que la dedicaría, hasta agotarla, en servir a Dios predicando su Buena Nueva en rincones del Mundo cuya existencia seguramente desconocía.

El encuentro con Ignacio de Loyola y esa pregunta que poco a poco fue erosionando la coraza humana del joven navarro – “Francisco, ¿de qué te vale ganar todo el Mundo si con ello pierdes tu alma?”- acabaron por poner a Francisco en las manos de Dios, dejándose contagiar por el mensaje de su Evangelio y enamorándose perdidamente de él. Sin saber donde le llevaría, acompañó a Ignacio de Loyola en ese proyecto que el Señor fue poco a poco gestando en su camino, y junto a él y otros seis compañeros más, consagró su vida a Dios en el seno de una pequeña ilusión, de un pequeño “capricho” que acabó por convertirse en una orden religiosa clave para la historia de la Iglesia Católica y de la humanidad desde entonces: la Compañía de Jesús.

La providencia quiso que Francisco Javier se embarcara rumbo a las Indias en 1541, desafiando distancias que hoy nos parecerían largas, pero salvables con cierta normalidad, pero que en pleno siglo XVI suponían casi la renuncia a todo lo anteriormente vivido, amen de una prueba de vida que muchos no llegaban a superar.

A partir de ese momento su único enlace con sus compañeros europeos serán sus cartas, 137 misivas que retratan a un hombre cuyo celo apostólico asemejaba a un fuego interior que ardía en su pecho, queriendo compartir la experiencia del Dios vivo y misericordioso que le había inundado a él años antes. Su servicio al pie de los enfermos, sus catequesis en plena calle, su austeridad en el vivir, sus cientos de miles de kilómetros recorridos sin otro ánimo que dar a conocer a Dios configuraron su vida. Una vida cuyo eje fundamental podría resumirse en una frase que él mismo repetía incesantemente: “Señor, aquí estoy ¿qué quieres que yo haga? Envíame donde tú quieras.”

Finalmente, a los 46 años moría en una playa frente a las costas de China, que a pesar de intentar no puedo alcanzar. Fue canonizado por Gregorio en 1622, junto con su amigo y maestro, San Ignacio de Loyola y hoy, tres de diciembre, celebra la Iglesia su festividad.

Y también hoy mi oración sube al Cielo como acción de gracias, por todo. Por la vida y el ejemplo de todos aquellos que, estando o no, en los altares de la Iglesia, consumieron su vida al servicio de Dios y sus hermanos. Por esa “locura divina” que supuso la Compañía de Jesús, un proyecto de amigos en el Señor al servicio del Evangelio que, en el seno de la Iglesia, trabaja por la construcción del Reino de Dios en todas las realidades cotidianas que nos rodean. Y especialmente por S. Francisco Javier, ese gigante de la historia, que fue germen de la Fe que hoy profeso, y cuyo testimonio de entrega al servicio de Dios sigue dando fruto en todo aquel que al conocer su historia, sus renuncias, su conversión y su pasión por el Evangelio, se entusiasma con él. Se entusiasma con una vida en la que, sea cual sea y este donde este, vaya guiada por Dios, por ese Dios de la Vida que inspira un vivir donde siempre se busca en todo Amar y Servir.
Ad Maiorem Dei Gloriam